Privado

Escribir

Cómo vas llevando el ciclo

Cinco preguntas. Sin diagnósticos, sin juicios.

No es una prueba clínica ni reemplaza atención psicológica. Es una foto de tu carga para decidir el siguiente paso con la cabeza más ordenada.

Se calcula en tu propio teléfono. No se envía ni se guarda en ningún servidor.

Las cinco preguntas

Respóndelas mentalmente con «casi nunca», «a veces», «seguido» o «casi siempre». Cuantas más caigan en las dos últimas, más vale la pena parar y reordenar la semana.

  1. Siento que la cantidad de entregas del ciclo me supera.
  2. Pienso en pendientes cuando intento descansar.
  3. Dejo para después tareas que sé que son importantes.
  4. Me cuesta identificar cuál es el siguiente paso concreto.
  5. Duermo menos de lo que necesito por estudiar o entregar.

Pasos pequeños, no promesas grandes

Cada sesión termina con una acción concreta escrita. Avanzar poco y seguido vence a los maratones de última hora.

Tú decides el ritmo

Puedes pausar, cambiar el alcance o pedir menos horas. Nada se decide por ti ni se cobra por adelantado.

Sin juicios

Nadie te va a preguntar por qué llegaste tarde. Empezamos desde donde estás hoy.

Qué hacer con el resultado

Si la autoevaluación te devuelve que vas cargado, el reflejo habitual es exigirte más horas. Suele ser el movimiento equivocado: con la agenda saturada, más horas producen menos por hora. Lo que funciona es recortar la semana a tres entregables reales y negociar el resto.

Si lo que pesa es no poder desconectar, el problema no está en el estudio sino en el cierre: sin un ritual que marque el final del día, el pendiente sigue trabajando en la cabeza mientras intentas descansar.

Y si lo que pesa es arrancar, casi nunca es falta de ganas. Es que la tarea está escrita en pasos demasiado grandes. «Hacer el marco teórico» no es una acción; «buscar tres fuentes sobre X» sí lo es.

Cuando lo que te frena es académico, podemos ayudarte con la tesis, los exámenes o los trabajos acumulados. Y si sientes que esto va más allá de la carga académica, hablar con un profesional de salud mental de tu universidad es el mejor siguiente paso: podemos sostener lo académico mientras tú te ocupas de ti.